sábado, 20 de abril de 2013

Tu mirada, mi tristeza


   Hay momentos que deciden la vida, y hay momentos de esta vida, que nos hacen desfallecer, creer que ya todo termina, que se nos escapa el alma y el cuerpo, y por esos días aciagos, todos pasamos, pero, como las tormentas, son por suerte, solo “momentos” pasajeros, que dejan huellas en los recuerdos, y nos hacen buscar la solución en otros cuerpos, en otros sitios, en otros mundos, lejos del pasado.
   Huir del pasado, no es la solución, porque habrá días donde la tristeza volverá a tu mirada, y buscarás esos recuerdos, imaginarás tu cuerpo fundido en aquella persona que fue, es y será parte de tus días y noches, a pesar de todo y de todos, estará ahí, presta a limpiar tus lágrimas, porque la vida te regalará otros cuerpos, otros sitios de encuentros, otro mundo donde vivir, pero es tan efímera, que el tiempo no te dará la posibilidad de repetir un gesto, una caricia, una mirada con la sensibilidad del corazón, como lo hiciste en aquella ocasión, ya única y con un nombre en las huellas de tu existencia.
   Hay personas que pasan, y por lógica del destino, no volverán, ya son historia, alegrías o tristezas de un pasado, y solo nos queda la opción de no guardar rencores, odios, o revolver en el dolor de ayer.
   Busquemos, cuando nos llegue la tristeza y la mirada perdida en el pasado, los mejores recuerdos, los que nos hicieron reír, soñar, amar.