jueves, 31 de julio de 2014

Cuba, La Habana en fotos (45)

    Un sitio de la capital cubana que guarda los recuerdos de millones de habitantes de este largo archipiélago cubano. 
   Bullicioso, caluroso, donde  la belleza arquitectónica es la protagonista en cada imagen captada para Carapachibey

Datos tomados de Ecured:
Estación Central del Ferrocarril. En el lugar donde se encontraba el demolido Arsenal Militar, se construyó en 1912 la Estación Central de Ferrocarril, que sustituyó a la primera estación de ferrocarriles habanera, la de Villanueva, ubicada en los terrenos que hoy ocupa el Capitolio Nacional.
Cuba contó con ferrocarril desde 1837 y fue uno de los primeros países del mundo con este servicio.
En tiempos del presidente José Miguel Gómez se necesitaba un espacio para el ferrocarril en auge que ya la Estación de Villanueva no podía ofrecer.
Las compañías ferroviarias ofrecieron el canje de los céntricos terrenos de la Villanueva por los vetustos y abandonados del Arsenal, donde había estado instalado un importante astillero. Se contrató al arquitecto norteamerica­no Kenneth McKenzie Murchison.
Según el historiador Gerardo Castellanos, el 30 de noviembre de 1912 se inauguró oficialmente el edificio actual de la terminal de trenes, como centro de operaciones de la compañía Ferrocarriles Unidos de Cuba y de la Havana Central Railroad.
La edificación, con sus amplios ventanales, su reloj, sus barandales y sus balcones interiores, fue construida en la intersección de las calles Arsenal y Egido. Al frente tiene una plaza pavimentada de adoquines y cerrada por una verja de hierro y cemento.
Con una peculiar estructura arquitectónica, de líneas sobrias y estilizadas, el edificio copia elementos del Renacimiento español y se debe a ingenieros, arquitectos y contratistas norteamericanos. Consta de cuatro pisos rematados a ambos lados por dos torreones que se elevan 38 metros sobre el nivel de la calle, construidos de acero y hormigón armado y adornado con terracota y azule­jos.
En la planta baja se encuentra el salón de espera, decorado con columnas revestidas de mármol.
La plataforma consta de sotechados dobles sobre los andenes, con acceso a vías para trenes de pasaje.
El complejo se extiende con sus peculiares elevados lo largo de toda la ensenada de Atarés, uno de los tres canales de la Bahía de La Habana. Los Elevados de La Habana son de vital importancia para las operaciones de los trenes de pasajeros que llegan o parten de la Estación Central.