miércoles, 28 de junio de 2017

Cuba, La Habana en fotos (66)

La Habana se viste de mar y de luna en noches apacibles de soledades.
Caminar su malecón y descansar en su balcón es ya una tradición de habitantes y visitantes.
En estas imágenes no muestro los rostros que la aman en cada noche de placer espiritual.
Me decía mi amigo Evelio Medina Rodríguez, fotorreportero inspirador de este blog, que una fotografía sin factor humano no es una buena fotografía, pero hoy quiero compartir La Habana así, sola, apacible, como no lo es, quieta, silenciosa, tranquila, abrazada por las olas del mar y engalanada con los destellos de la luna.
La Habana que me retuvo un día para no dejarme ir más y acariciarme con su brisa marina en cada paseo por sus calles.
Contigo amada Habana comparto mi amor con mi idolatrada Isla de la Juventud que siempre me espera y no me cela por esta relación entre tres.
Sigues velando mis sueños y regalando tu hospitalidad con este pinero.
Gracias Habana por ser hoy y estar para mí.