lunes, 24 de julio de 2017

Cuba, La Habana en fotos (67)



Nunca digas nunca.
Ese refrán “nunca” lo podré olvidar.
Y les explico el por qué.
Hace muchos años atrás tuve una relación la cual me pedía venir a vivir a La Habana y yo le decía: Nunca viviría en la capital.
Motivos le daba como por ejemplo el bullicio en sus calles y barrios, la agresividad de una vida agitada, deprisa, estresante tras las guaguas, en fin.
En el año 2002 vive a un curso de seis meses para la formación de Locutores de Informativos de televisión, y aunque tuve la posibilidad de quedarme a vivir y a trabajar, regresé a la Isla.
Nunca me quedaría en esta jungla de asfalto, nada que ver conmigo, con mi personalidad sencilla, de campo, de guajiro del monte.
Y…, ya ven, la vida me demostró que “nunca digas nunca”.
Un buen día, y digo “buen día” porque así fue, llegué de vacaciones y a la semana estaba contratado en una de las emisoras nacionales.
La Habana llegó y quedó en mis días y noches.
Ahora la comparto en Carapachibey, un blog que nació en la Isla de la Juventud, mi entrañable terruño pinero, y aunque es y será mi amor en la distancia, hoy esta urbe me acoge como a un hijo y le debo también la formación y realización profesional.
A ti Habana querida, nunca más diré nunca y comparto tus bellezas arquitectónicas, tus encantos de ayer y la modernidad de hoy.
Desde Cuba y para el mundo un regalo visual.