martes, 12 de marzo de 2019

Paseo Martí y Bulevar de Nueva Gerona (64)

En solo tres días entre el final de 2018 e inicio de 2019 pude disfrutar una vez más de la apacible vida del pinero.
Su Paseo Martí o Bulevar de la ciudad capital, Nueva Gerona, aunque no me sorprendía con nuevas obras, me regalaba esa armonía entre lo natural, lo hecho por las manos del hombre, y la paz y tranquilidad que nos brinda las ciudades o pueblos pequeños de mi Cuba.
Caminar su renovado tramo entre las calles 28 y 18 y la entonces calle 39 o calle Real como se le llamaba antes de la colosal obra, es todo un disfrute visual para los habitantes y visitantes de la Isla de la Juventud.
Cada minuto cuenta en mi corta estancia.
No solo en la necesaria compañía de mis amados padres, sino también en visitar a las personas que tienen un significado en nuestra existencia y además en los sitios que me traen recuerdos de la infancia o juventud.
La Habana ahora es mi segunda casa.
Acá me acogieron cual hijo.
Y desde aquí dignifico a mi terruño pinero.
A la tierra que me vio nacer y deseo regresar una y otra vez hasta descansar definitivamente en su regazo maternal.

La Isla, su gente, sus rostros (75)

Memoria histórica en imágenes con los rostros de los pineros.
Tras el lente del desaparecido amigo Evelio Medina Rodríguez, estas imágenes captadas en enero del año 2002 en la empresa PescaIsla de Nueva Gerona en mi amada Isla de la Juventud.
Queden en Carapachibey como constancia gráfica de otro momento que fue y no volverá a repetirse.
Es mi gente, la de mi terruño insular, al sur de Cuba.


Cuba, La Habana en fotos (91)

Rumbo a sus 500 años va La Habana, Ciudad Maravilla, la capital de todos los cubanos.
Entre obras en restauración, nuevas construcciones o derrumbes y sitios que afean su entorno, no se resiste a regalarnos sus encantadores ambientes aún por descubrir en los más intrincados sitios de esta populosa urbe.
En los 90 del pasado siglo disfrutaba ver la cascada al final de La Rampa y frente al malecón.
Durante años estuvo abandonada.
La voluntad de alguien que ama los detalles, hizo posible que volvieran los chorros de agua desde lo alto del patio trasero del Hotel Nacional de Cuba.
También el Hotel Parque Central, bella obra levantada desde sus raíces.
Aún viene a mi mente ese sitio lleno de escombros, afeando al corazón de la Habana Vieja, el casco histórico.
Aunque no respetó en su totalidad la arquitectura colonial de la zona, es sin duda una obra que embellece a la otrora San Cristóbal de La Habana.
El Capitolio va camino a todo su esplendor, lo hacen también con el Palacio de la Revolución…
No todo es ruinas, escombros y basureros en las esquinas.
Poco a poco miles de hombres y mujeres intentarán llevar a los habitantes y visitantes, una imagen renovadora, diferente y bella, de La Habana.
Y Carapachibey seguirá junto a los fieles seguidores de la fotografía.    

Isla de la Juventud en fotos (102)

Regresar a mi terruño pinero se convierte en una especie de adicción vital para mi sobrevivencia espiritual, no solo por la necesidad de estar al lado de mis padres, sino también por ver los cambios que mis coterráneos hacen a la ciudad que me vio nacer.
En un rápido y corto viaje a La Isla en el último día de 2018, descubrí en el patio de la Escuela Elemental de arte Leonardo Luberta Noy, una hermosa obra de arte que da un toque distintivo a ese centro formador de artistas en mi ínsula caribeña.
Es un majestuoso violín, creación del artista de la plástica Yonier Powery Serrano, quien recibió estudios en ese plantel educacional, y la cual supe había sido inaugurada el miércoles 24 de octubre de ese propio año.
Powery lo tituló Sinfonía del Arte, y lo dedicó a su madre Odalys Serrano, aunque también dijo, es un presente para los amigos, colegas y pineros.
Supe a través del periódico Victoria que este regalo está hecho en metal, pero curado con anticorrosivo marino.
Que el violín es el instrumento favorito de Yonier y se inspiró en una pieza de cerámica que hizo hace unos años atrás.
Sin duda alguna la Isla de la Juventud fue, es y seguirá siendo un pedazo de la geografía del archipiélago cubano, en constante transformación.
Y desde Carapachibey seguiremos llevando esos detalles que enriquecen la Memoria histórica desde la fotografía.