martes, 2 de septiembre de 2014

Buenos días

El saludo matinal a mi criterio debe ser lo primero que debemos los seres humanos emitir en el amanecer
   En casa quizás no sea costumbre hacerlo entre la familia pero es parte de la educación formal y la cortesía del cubano ese Buenos días tan necesario para lograr la empatía con quienes se cruzan en el camino al trabajo, a la escuela.
Con el vecino del bario, el chofer de la guagua, o sencillamente con el barrendero del vecindario.
Se ha hecho habitual en mi cotidianidad saludar en las mañanas a esa imprescindible persona que limpia en las primeras horas del día las calles de la ciudad, que mantiene limpia nuestra casa grande.
Les confieso que no sé el nombre de ellos, pero ya los siento como parte de la familia, de esta familia que somos todos los habitantes de mi bello archipiélago caribeño.
Mi sana y modesta recomendación para que se sumen al saludo matinal y verán qué bien se siente al recibir la reciprocidad de una sonrisa.