lunes, 5 de junio de 2017

La vida es un arcoíris

Hoy Carapachibey les regala las últimas imágenes captadas por la cámara que hizo posible gran parte de lo que se ha publicado en el blog con la autoría de quien les escribe.
Tuvo que ver la naturaleza con la “muerte” del equipo, regalo de un gran amigo.
Tenía que suceder así para que culminara una etapa de mi vida.
Había dos opciones y decidí por la más humana, salvar a una persona que se ahogaba.
El equipo fotográfico es un objeto inanimado a pesar de mostrar la vida misma ante el mundo a través de su utilidad.
La vida es una sola, el ser humano no tiene reposición, no tiene precio.
La cámara se sumergió bajo el mar y con ello terminó su vida útil.
O la cámara o el amigo, así de sencillo, y no hay opciones realmente, es una sola, la vida.
Se ahogó la cámara, se salvó el amigo.
La vida es como un arcoíris, llena de colores.
Lamentablemente ese regalo visual de la Madre Natura no tiene el color negro.
La ausencia todos sabemos su real significado.
Pero tras el lente, a lo lejos, pude tomar estas imágenes que ni él mismo sabe que estaban  archivadas para ser publicadas.
Caminaba él por la orilla de la playa para liberar el estrés acumulado por los problemas cotidianos.
Como sabe cantar y es uno de sus mayores hobbies, me di cuenta que gritaba al mundo sus notas y quizás así alimentaba el alma con la brisa del mar y el sonido de su voz confundiéndose con el vaivén de las olas de un invierno que nunca llegó.
Así quedó en las fotos.
Su rostro afrodescendiente era el complemento de esa ausencia de color que faltaba en el cielo y su presencia era, junto al arcoíris que apareció al escuchar su canto, el binomio perfecto hombre-naturaleza.
La vida para él era en ese instante la arena, el mar, el aire que le permitía respirar y cantar.
Para mí era la dicha de poder dejar eternizado ese instante para mis amigos del blog, y aunque la cámara nunca más volvió a permitirme repetir un momento así, me queda la satisfacción de que tuvo un bello final.
Sencillamente la vida se detuvo tras un arcoíris y así la viviré día y noche aunque tenga la ausencia del color negro.